lunes, 18 de mayo de 2009

Lento pero viene, Mario Benedetti +



lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

hoy está más allá
de las nubes que elige
y más allá del trueno
y de la tierra firme

demorándose viene
cual flor desconfiada
que vigila al sol
sin preguntarle nada

iluminando viene
las últimas ventanas

lento pero viene
las últimas ventanas

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya se va acercando
nunca tiene prisa
viene con proyectos
y bolsas de semillas
con angeles maltrechos
y fieles golondrinas

despacio pero viene
sin hacer mucho ruido
cuidando sobre todo
los sueños prohibidos

los recuerdos yacentes
y los recién nacidos

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya casi está llegando
con su mejor noticia
con puños con ojeras
con noches y con días

con una estrella pobre
sin nombre todavía

lento pero viene
el futuro real
el mismo que inventamos
nosotros y el azar

cada vez más nosotros
y menos el azar

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

lento pero viene
lento pero viene
lento pero viene

viernes, 15 de mayo de 2009

LA PROSPERIDAD/DINERO



PROSPERIDAD / DINERO:

La conciencia de Prosperidad le da a la persona un sentimiento profundo de abundancia, amor, gozo, paz, confianza y la libera del miedo a la escasez. Como consecuencia natural viene la manifestación externa del dinero y la sanación de toda la experiencia de vida de la persona.

El dinero trae conflictos y se acaba sin la Conciencia de Prosperidad, sin la Seguridad Perfecta de nuestra Esencia Divina, de que somos Seres Superiores en unión indestructible con la fuente de toda Provisión.

Quien tiene dinero y no tiene Conciencia de Prosperidad, tiene patrones inconscientes de pensamientos de escasez, que le producen apego desordenado al dinero porque lo ven como algo separado de su esencia Divina y piensan que la Provisión depende de fuentes externas. Eso le produce miedo a no tener dinero, a que se termine.

Por lo tanto lo que la persona necesita es la comprensión de las Leyes Espirituales de la abundancia y que Dios en ella es fuente ilimitada de su provisión. Entonces el dinero se convierte en una profunda experiencia espiritual, que mantiene a la persona en el Pensamiento de “amor” más elevado, y en actitud continua de alabanza y Acción de Gracias a Dios por su “abundancia”.

Afirma:
"Yo Soy la libre expresión de la ilimitada riqueza del Universo que se manifiesta a través de mí, para mi propio bienestar y el bienestar de toda la humanidad"

Cuando la persona reconoce: Yo Soy uno con Dios. Todo lo que Dios tiene es mío. Todo lo que Dios es Yo Soy.

La persona que reconoce que es Una con Dios, sana su personalidad egoísta y entra en la vida impersonal, llegando al punto donde sabe que está totalmente unida en el Amor a Dios y a toda la Creación. Ya no ve separación entre su mundo interior y su mundo exterior. Su voluntad es una con la de Dios y su Conciencia Individual reclama lo que le pertenece por derecho de conciencia, del tesoro Universal siempre disponible e ilimitado.

Toda persona puede ser tan rica como quiera ser. Si se conforma con sobrevivir eso tendrá. Si se dispone y toma la decisión de lograr total independencia económica, reconociendo que en ella misma está Su Propia Fuente de Prosperidad, hará los cambios necesarios en su conciencia para lograr completarse totalmente como individuo que reconoce que es un Ser Superior Divino.

Para que la persona sea realmente próspera espiritual, mental, y materialmente, es necesario que incorpore totalmente en su corazón,” la conciencia espiritual de la abundancia”, que es vivir continuamente la Práctica de la Presencia de Dios en el Silencio de Su Corazón.

Esta es la experiencia más elevada del Ser, el Reino de los Cielos, en cada individuo. Esta es la conciencia espiritual de que no existe la separación entre el mundo espiritual y el mundo material.

Desde esta conciencia fluye la manifestación externa de todo lo que la persona desee en lo profundo de su corazón. Relaciones amorosas en su vida, pareja, dinero abundante, trabajo perfecto, la total realización de su Ser Superior.


Conceptos sobre Prosperidad (Mensaje editado por Vg. González)

"Ser prospero es estar completamente seguro que nadie puede robar los verdaderos tesoros porque ellos se guardan en la cama mas segura que es el interno".

Prosperidad no es tener dinero, cuentas bancarias a mediano y largo plazo, gastar o no gastar.

Prosperidad es algo que se posee, sumamente personal e intransferible, salvo para aquellos que tienen una mente, un corazón y un sentimiento capaces de abrazar y mantener los lazos con la prosperidad.

Prosperidad es confiar con todo el sentido de la palabra que pase lo que pase habrá suficiente.

No se puede ser prospero sin tener pleno conocimiento de quienes somos; aunque quizás no tengamos el talento para expresarlo por medio de la palabra escrita y quizás ni tan siquiera verbalizarlo.

Prosperidad es un encuentro interior lleno de confort donde lo principal es cultivar y desarrollar la espiritualidad. Por lo tanto puedo compartir sin pensar que me faltara y lo haré porque es bueno y hace felices a los demás no para ser visto oído y aplaudido.

ser prospero es regocijarse de la calidad interno y nunca del afán por cantidad externa..

Ser prospero significa tener un deseo ardiente porque todos vivan en paz, ya que en ella el prospero se complace y en ese confort hace todos sus planes.

Ser prospero es estar completamente seguro que nadie puede robar los verdaderos tesoros porque ellos se guardan en la caja mas segura que es el interno.

El prospero ve transcurrir sus días en calma porque el prospero no batalla con los ecos del remordimiento de la explotación.

Para ser prósperos: Tenemos que luchar por la igualdad Tenemos que ser justos y honestos Tenemos que ser bellos por dentro

El que busca prosperidad por medio de su trabajo lograra cosas materiales, con mucho esfuerzo y suficiente miedo para no vivir en paz.

La prosperidad también es la visión que tengamos de dios. Podemos creer en un dios ilimitado o un dios que da pobreza y escasez para castigarnos

EL DIEZMO:
LA MAGIA DEL DIEZMO La práctica del diezmo ha sido un hábito de toda la vida de muchos. Piensan de su propio dinero en términos de 90% de lo que resulte ser su ingreso neto, automáticamente apartan el 10% que le pertenece a Dios. El resultado fijo de esto es que tales personas siempre se encuentran libres de dificultades financieras. Aunque puede que tengan otros problemas, nunca están cortos o carentes de prosperidad material.

La práctica del Diezmo se ha hecho una costumbre de toda su vida en muchos de los discípulos de la Verdad. Tanto así que ya piensan en el monto de su dinero como si fuera sólo el noventa por ciento de lo que realmente disponen, ya que automáticamente ponen a un lado el diez por ciento que consideran como perteneciente a Dios, sin que jamás ni sueñen en romper la costumbre. Esto lo hacen inteligentemente, es decir, como Principio, porque han apercibido que es lo correcto.

El resultado de este proceder es que estas personas están libres de toda dificultad monetaria. Aunque puedan tener otros problemas, jamás sufren de privaciones ni de fallas en su prosperidad material. Ellas cumplen con la Ley, de manera que inevitablemente manifiestan el resultado.

Este hecho se está haciendo ampliamente conocido hoy en día, pero lo que no es muy bien comprendido es el Principio Espiritual que lo rige. Se me hacen toda especie de preguntas respecto a la forma de diezmar, en cuáles circunstancias es pertinente no diezmar, cuáles sumas se deben diezmar, en qué forma debe ser dividido el diezmo, y que si la práctica del diezmo es una receta infalible para enriquecerse, etc.

La Verdad del Diezmo es que aquellos que ponen aparte el diez por ciento de su entrada neta para el servicio de Dios, y no con el objeto principal de lucrar sino simplemente porque sienten que así debe ser, encuentran que su prosperidad aumenta por saltos y brincos, hasta que todo temor de pobreza desaparece; en tanto que aquellos que diezman porque en su fuero interno lo consideran una buena inversión, esperando que se les devuelva mucho más de lo que dan, son siempre decepcionados, y desde su propio punto de vista están malgastando su dinero.


En la Ciencia Divina, el Diezmo no se refiere a la caridad general, ni a las donaciones materiales. Se dedica a la divulgación del Conocimiento de la Verdad en alguna u otra forma, generalmente en la mantención de aquellas instituciones o actividades que se ocupan de esto. Cualquiera que comprende la Idea Espiritual sabe muy bien que lo único que salvaría al mundo es conocer la Verdad para quedar libres de toda dificultad; que hasta que el hombre no llegue a conocer la Verdad metafísica nada lo beneficiará realmente; que hasta que este conocimiento se haga general no importa cuánta instrucción seglar ni cuántos descubrimientos científicos, ni proyectos de reformas sociales, ni reconstrucciones políticas lograrán algún bien efectivo; y que una vez que este conocimiento se haga general, todos los problemas políticos y sociales se ajustarán automáticamente, y se harán innecesarias todas las formas de caridad y sistemas de beneficencia.

Nosotros que conocemos la Verdad del Ser somos fiduciarios de la humanidad. Aquellos que desconocen esta Verdad continuarán dando su dinero para promover obras benéficas, pero nosotros sabemos que nuestro primer deber es la divulgación de la Verdad. "Conoced la Verdad y ELLA os hará libres", dijo Jesús.

El determinar la cantidad del diezmo es muy sencillo. No es, como suponen algunos estudiantes, la décima parte de aquello que puedan ellos economizar cada mes. Significa la décima parte de toda la cantidad. Por supuesto, un mercader o comerciante deducirá los gastos de su negocio antes de contar su ganancia NETA, pero es sobre la ganancia neta, antes de deducir ningún gasto personal o de vida, que se debe hacer el diezmo.

Las personas que viven de un salario reciben su ganancia neta directamente de esta forma, pero deberán añadirle toda otra entrada, dividendos, inversiones, etc. Es por supuesto inútil recalcar que no hay la más mínima obligación de diezmar en absoluto, hasta que no le venga a cada uno el estado de conciencia que le haga ver que es preferible hacerlo. Es decir, que es mejor no intentar el diezmo hasta que se esté preparado mentalmente para hacerlo. El dar por una supuesta obligación o un sentido del deber, es dar con temor, y jamás ningún temor trajo prosperidad. El pago de un diezmo es un gran acto de fe.

A menudo sucede que un estudiante de Ciencia Divina siente un deseo profundo de poner toda su fe en Dios, y de poseer una fe verdaderamente científica. Desear esto es tenerlo automáticamente; sin embargo no siempre se puede lograr la convicción absoluta de esto último, y por el hecho de no poder sentir esta sensación él se cree falto de fe cuando en realidad no lo está, pero si él practica el diezmo por convicción de que es lo correcto, esto será la prueba de su fe, no obstante lo que le digan sus sentimientos por el momento.

Algunos creen que porque están en aprietos no les es posible diezmar por los momentos, pero que lo harán en cuanto sus circunstancias lo permitan. Esto es perder todo el significado porque mientras mayor sea la presente dificultad, mayor la necesidad de diezmar, ya que sabemos que la dificultad presente es debida a una actitud mental (probablemente subconsciente) y por supuesto que las circunstancias no podrán cambiar hasta que haya un cambio en la actitud mental. El diezmar, en verdad espiritual, será una prueba de que la actitud está cambiando, y será seguido por la demostración deseada.

El secreto de demostrar prosperidad por el diezmo es el de comprender, realizar que el único origen de nuestro suministro es Dios, y que el negocio o el empleo, las inversiones o los clientes no representan sino el canal a través de los cuales se está manifestando en ese momento la Providencia que nos viene de Dios. Ahora pues, la práctica de diezmar por motivos espirituales es la prueba concreta de que se ha aceptado esa idea, y la consecuencia inevitable de dicha aceptación es la prosperidad visible. Es fácil ver, pues, la diferencia que existe entre la práctica espiritualmente comprendida y la otra - material e inútil - de apartar la décima parte, a menudo con mala gana, con la esperanza de hacer una buena inversión.

Como una expresión de que se considera justicia espiritual, el diezmo es un éxito inevitable. Como una inversión egoísta va al fracaso seguro. La respuesta a la pregunta de cuán a menudo debe ser pagado el diezmo, es también muy sencilla. El momento correcto para pagar el diezmo es al recibir la mesada, o el pago semanal o semi-anual, dependiendo de cómo se recibe la renta. Por lo general es mejor pagar pequeñas sumas que una sola grande, pero no se puede dar una regla general. "Dad y se os dará": medida buena, apretada, remecida, desbordante; porque la medida que emplearéis para con los demás, esa misma recíprocamente se empleará para con vosotros. (Lucas 6:38).

Muchos Maestros de la Verdad han atestiguado de los beneficios infalibles del diezmo. Uno de ellos, John Murray, escribió: "De acuerdo con la Ley Hebraica, el diezmo quiere decir la décima parte, y se refiere a una forma de impuestos por la cual los hebreos tenían que dar, por Ley Levítica el décimo de su producción (de la tierra o de bestias, etc.) para el servicio de Dios. Es notable que mientras este sistema prevaleció la nación hebrea prosperó, colectiva e individualmente, y donde quiera que ha sido aplicada honesta y finalmente jamás ha fallado. Si el granjero se negara a darle a la tierra una cierta cantidad de maíz y papas, de las que ha recibido de esa tierra, no tendríamos cosechas. ¿Por qué, entonces esperamos a recibir la abundancia de parte de Dios, si le damos tan mezquinamente a su santa causa?

Aquellos que diezman siempre están seguros de que tienen a Dios por Socio." La conexión entre el diezmo y la prosperidad es, después de todo, simplemente una expresión de aquella ley que expresa que aquello que nosotros le hacemos al Universo, el Universo nos hace a nosotros. Lo que damos, generosidad o parsimonia, lo recibiremos de nuevo. Igual atrae igual. Que lo que el hombre siembra, eso recoge, y que ningún hombre escapa a la ley.

Nadie tiene la más mínima obligación en cuanto a diezmar, hasta tanto la persona no alcance el estado de conciencia en que prefiere hacerlo así. Dar a regañadientes o con vacilación producto de un supuesto sentido de deber, es realmente dar por un sentido de miedo. Algunos piensan que en vista de que se encuentran en dificultades imperantes, les es imposible diezmar al presente, pero que se proponen hacerlo tan pronto mejoren las circunstancias. Hacer esto es fallar el blanco por completo –cuanto mayor sea la necesidad actual, tanto mayor será la necesidad de diezmar -.


El secreto de demostrar prosperidad en la manera espiritual –y es que tu prosperidad no será permanente si se apoya en algún otro fundamento- consiste en saber hasta el punto de realización, que la única fuente de tu suministro es Dios, y que tu negocio o empleo, tus inversiones, tus clientes o marchantes, no son más que el canal particular a través del cual dicho suministro te esta viniendo ahora desde Dios. La práctica del diezmo es, en verdad, la prueba concreta de que has aceptado esta posición.

jueves, 14 de mayo de 2009

Cuentos terapéuticos para la sanación del alma, VIII



La alegoría del carruaje


Un día de Octubre, una voz familiar en el teléfono me dice:

Sal a la calle que hay un regalo para ti.

Entusiasmado, salgo a la ventana y me encuentro con un regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo frente a la puerta e mi casa. Es de madera nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy “chic”. Abro la puerta de la cabina y subo. Un gran asiento semicircular forrado en pana bordada y unos visillos de encaje blanco le dan un toque de realeza al cubículo. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mi, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo... todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más, entonces miro por la ventana y veo el “paisaje”: por un lado el frente de mi casa, por el otro el frente de la casa de mi vecino... y digo: “Que fantástico este regalo, que bien que lindo...” y me quedo un rato disfrutando de esa sensación.

Al rato comienzo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo. Me pregunto: “¿Cuánto tiempo puede uno ver las mismas cosas?”. Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada.

De eso ando quejándome en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome:

¿No te das cuenta que a ese carruaje le falta algo?

Yo pongo cara de qué-le falta mientras miro las alfombras y los tapizados.
Le faltan los caballos, me dice antes de que llegue a preguntarle.

Por eso siempre veo lo mismo – pienso -, por eso me parece aburrido...
Cierto – digo yo -

Entonces voy al corralón de la estación y le ato dos caballos al carruaje. Me subo otra vez y desde dentro grito:

¡¡Eaaaaa!

El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende.

Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir una vibración en el carruaje y a ver el comienzo de una grieta en uno de los laterales.

Son los caballos que me conducen por caminos terribles; cogen todos los baches, se suben a las veredas, me llevan por barrios peligrosos.

Me doy cuenta que yo no tengo ningún control de nada; los caballos me arrastran donde ellos quieren.

Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso.
Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve.

En ese momento, veo a mi vecino que pasa por allí cerca, en su coche. Lo insulto:
Me grita:

¡ Te falta el cochero!.
¡Ah! digo yo.

Con gran dificultad y con su ayuda, freno los caballos y decido contratar a un cochero. A los pocos días asume las funciones.

Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento.
Me parece que ahora si estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron.

Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero donde quiero ir.
El conduce, el controla la situación, el decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta.

Yo ... yo mientras tanto disfruto del viaje.

Esta pequeña alegoría debería servirnos para entender el concepto holístico del ser.

Hemos nacido, salido de nuestra “casa” y nos hemos encontrado con un regalo: nuestro cuerpo. Un carruaje diseñado especialmente para cada uno de nosotros. Un vehículo capaz de adaptarse a los cambios con el paso del tiempo, pero que será el mismo durante todo nuestro viaje.

A poco de nacer, nuestro cuerpo registró un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movió. Este carruaje –el cuerpo- no serviría para nada si no tuviera caballos; ellos son los deseos, las necesidades, las pulsiones y los afectos.

Todo va bien durante un tiempo, pero en algún momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llevan por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de frenarlos. Aquí es cuando aparece la figura del cochero: nuestra cabeza, nuestro intelecto, nuestra capacidad de pensar racionalmente. Ese cochero conducirá nuestro mejor tránsito.

Hay que saber que cada uno de nosotros es por lo menos los tres personajes que intervienen allí.

Tu eres el carruaje, tu eres el caballo y tu el cochero durante todo el camino que es tu propia vida.

La armonía deberás construirla con todas estas partes, cuidando de no dejar de ocuparte de ninguno de estos tres protagonistas.

Dejar que tu cuerpo sea llevado solo por tus impulsos, tus afectos o tus pasiones puede ser y es sumamente peligroso, es decir: necesitas de tu cabeza para ejercer cierto orden en tu vida.

El cochero sirve para evaluar el camino, la ruta. Pero quienes realmente tiran del carruaje son tus caballos. No permitas que el cochero los descuide. Tienen que ser alimentados y protegidos, porque... ¿qué harías sin caballos? ¿qué sería de ti si solo fueras cuerpo y cerebro?. Si no tuvieras ningún deseo ¿como sería la vida?.

Sería como la de esa gente que va por el mundo sin contacto con sus emociones, dejando que solamente su cerebro empuje el carruaje.

Obviamente, tampoco debéis descuidar el carruaje, porque tiene que durar todo el trayecto – que es nuestra vida -. Y esto implicará reparar, cuidar, afinar lo que sea necesario para su mantenimiento. Si nadie lo cuida, el carruaje se rompe, y si se rompe se acabó el viaje.

Recién cuando puedo incorporar esto, cuando sé que soy mi cuerpo, mi dolor de cabeza y mi sensación de apetito, que soy mis ganas y mis deseos y mis instintos; que soy además mis reflexiones y mi mente pensante y mis experiencias... recién es ese momento estoy en condiciones de empezar, equipado, este camino, que es el que hoy decido para mi.

Jorge Bucay.

Sacado del libro: EL CAMINO DE LA AUTODEPENDENCIA

VIDEO: AUTOCURACION - LOUISE L. HAY PARTE 6.

martes, 12 de mayo de 2009

LOS MEJORES VALORES



Como decía Montesquieu, "no hay que estar por encima de los hombres, sino entre ellos". Nuestros grandes valores son:

1. RESPETO, respetar es actuar con conciencia de que nuestros actos tienen consecuencias en nosotros y en lo que nos rodea. El que respeta mira a su alrededor; el que no, se guia sólo por sus propios impulsos.

2. CIVISMO. El civismo es la manifestación externa del respeto hacia los demás. Está formado por un conjunto de normas relacionadas con la convivencia, el espacio común y el medio ambiente.

3. SINCERIDAD. La sinceridad es la expresión externa de lo que interiormente pensamos o sentimos, la ausencia de simulación y de hipocresía. Hace posible la auténtica comunicación y los afectos. Pero el derecho a exigir la verdad también tiene sus límites.

4. COOPERACIÓN. Cooperar, colaborar, contribuir implica un compromiso personal con lo colectivo. Trabajar juntos, empujando en la misma dirección, para conseguir un mundo mejor, es el principio de la clave humana.

lunes, 11 de mayo de 2009

EL MAS EXCITANTE DE LOS COLORES: ROJO



Es un color que parece salir al encuentro, adecuado para expresar la alegría entusiasta y comunicativa. Es el más excitante de los colores, puede significar: PASIÓN, EMOCIÓN,AGRESIVIDAD, PELIGRO.

El color rojo es el del fuego y el de la sangre, por lo que se le asocia al peligro, la guerra, la energía, la fortaleza, la determinación, así como a la pasión, al deseo y al amor.

Es un color muy intenso a nivel emocional. Mejora el metabolismo humano, aumenta el ritmo respiratorio y eleva la presión sanguínea.

Como está muy relacionado con la energía, es muy adecuado para anunciar coches motos, bebidas energéticas, juegos, deportes y actividades de riesgo.

En heráldica el rojo simboliza valor y coraje. Es un color muy utilizado en las banderas de muchos países.

Significa energía, vitalidad, poder, fuerza, apasionamiento, valor, agresividad, impulsivo.

Es usado para intensificar el metabolismo del cuerpo con efervescencia y apasionamiento; ayuda a superar la depresión.

En resumen: El rojo: significa la vitalidad, es el color de la sangre, de la pasión, de la fuerza bruta y del fuego. Color fundamental, ligado al principio de la vida, expresa la sensualidad, la virilidad, la energía; es exultante y agresivo.

El rojo es el símbolo de la pasión ardiente y desbordada, de la sexualidad y el erotismo. En general los rojos suelen ser percibidos como osados, sociables, excitantes, potentes y protectores. Este color puede significar cólera y agresividad. Asimismo se puede relacionar con la guerra, la sangre, la pasión, el amor, el peligro, la fuerza, la energía... Estamos hablando de un color cálido, asociado con el sol, el calor, de tal manera que es posible sentirse más acalorado en un ambiente pintado de rojo, aunque objetivamente la temperatura no haya variado.

Pintar toda la casa de rojo provocaría un incremento del flujo del chi, pero vivir entre una energía tan extrema puede resultar insoportable y producir estrés. Así pues es preferible optar por algunos toques de color rojo, rojizo o rosado en algunas habitaciones, especialmente si deseas estimular el fuego en tu interior—quizás para el encontrar el buen camino en el trabajo o la pasión en el hogar.


El rojo en cromoterapia.

Los especialistas en coromoterapia utilizan los rayos cálidos y estimulantes del color rojo para aliviar los dolores musculares y curar algunas Molestias circulatorias.
Si te falta energía, el rojo te animará , si te sientes solo te dará seguridad.

Decorar tu recibidor de rojo o pintar de ese color la puerta principal favorece esas cualidades en todo tu hogar.

Es posible que te sientas atraído hacia el color rojo si eres una persona bulliciosa, llena de vida, de mente ágil e incluso algo exaltada, pero si eres así no siempre es aconsejable rodearte de color rojo.

Tú eres el único que puedes decidir si pintar tu casa en tonalidad en tonalidades rojizas incrementará esas cualidades energéticas y mejorará tu salud o si por el contrario será demasiado estimulante y te cansará.


Buenas Combinaciones

Según la atmósfera que quieras crear el rojo se puede combinar con colores que intensifiquen o mitiguen su vigor y calidez.

Mientras las tonalidades combinen bien, nada te impide utilizar rojos brillantes y rosados junto al azul turquesa, el naranja o toques delima para conseguir una explosión de color que parezca exótica en habitaciones espaciosas o una pequeña y maravillosa joya en recintos más cerrados. Los rosas suaves y acaramelados por otra parte, encuentran sus aliados naturales otros tonos pastel como el amarillo limón, el azul celeste y el azul lavanda.

El rojo forma la base de algunos ambientes sofisticados cuando se usa con el azul marino oel verde bosque, las versiones más suaves utilizan los terracotas o los rosados más ligeros, afines con el azul tejano o el verde aceituna. El dorado y el rojo son compañeros tradicionales de los ámbitos más opulentos y son perfectos para las salas de estar iluminadas con velas.

El rojo manzana y el verde salvia dan un aire de arte popular norteamericano y son típicos de los interiores suecos, mientras que el rojo y el blanco producen siempre un aspecto limpio y desenfadado.

sábado, 9 de mayo de 2009

Oración para conseguir empleo



Gracias, Padre Amado porque ya Tu tienes para mi el empleo perfecto. Ahora mismo Tu me guías hacia el.

Nada ni nadie puede evitar que yo sea guiado hacia el, porque Tu Divina Inspiración me dirige hacia mi mayor bien. Gracias, Padre porque en Tu gran agencia de empleos, mi solicitud es atendida y nunca puesta en los archivos del olvido. El mundo esta lleno de empleos para terminarse y otros para ser empezados.


Ellos necesitan de mis talentos y habilidades que ahora ofrezco con amor.

Dios no conoce de favoritismos ni de "Padrinos Políticos", por lo tanto El me proporciona el puesto que en justa Ley y equidad me corresponde, por mi preparación y el deseo de servir. Yo doy gracias a Dios ahora mismo por mi sitio de empleo perfecto.


Escucho la voz del Señor que me dice: "Tus puertas estarán abiertas; no se cerraran ni de día, ni de noche".


La inteligencia Divina me guía a mi empleo perfecto en el momento propicio por los senderos. La sustancia eterna del Espíritu es mi aprobación cotidiana y todas mis necesidades son cubiertas, ahora y siempre.


Padre, Tu pones en mi boca las palabras adecuadas durante mi entrevista para el empleo en el día de hoy. Me dirijo a esta entrevista confiado y en perfecto balance, ya que voy a ofrecer mis sevicios, no a solicitar un favor.


Tengo fe en mi preparación, en mis talentos y en mis habilidades, no solo para aprobar cualquier examen que tenga que tomar, sino para desempeñar el puesto que Tu Oh Padre, tienes en proyecto para mi.


"...Y antes que exclamen, responderé yo". Nos promete el Señor.